¿Cómo vestir bien en tiempos de crisis?

“No necesito usar traje para trabajar” “Tampoco estar sonriendo todo el día para vender mis productos”, dicen aquellos que no le tienen fe a la imagen, quizá más por desconocimiento que por apatía, tal vez porque algunas personas la han mitificado más en las apariencias que como herramienta útil para comunicar una o más cualidades.

Estas personas en parte tienen razón y en parte no. Todos los seres humanos tenemos la capacidad de hacer prejuicios de otros y de las cosas; tenemos la inteligencia para preferir aquello que nos conviene por encima de lo que no, lo que cuesta menos de lo que cuesta más, pero, también, debemos de considerar que lo agradable a la vista genera un “click” casi inmediato en los demás.

Ese “gancho” ocurre cuando en un ambiente profesional, los demás nos ven vestidos apropiadamente. Somos agradables a sus ojos y lucimos profesionales, serios, y, hasta podemos comunicarles confianza.

En algunas ocasiones las personas piensan que como no tienen dinero no pueden comprarse un traje y su vestimenta formal y ejecutiva queda supeditada, entonces, a su poder adquisitivo. Error.

Hay trajes de todas clases y todos precios, así como camisas, corbatas y zapatos que temporalmente ayudan a tener una imagen ejecutiva profesional positiva. Lo mismo ocurre con las mujeres, hay tiendas, y no las que venden ropa pirata o de dudosa procedencia, que conocen bien a su mercado y sus precios son accesibles.

En el caso de los hombres, fábricas y tiendas como Kurián y Mens factory, entre otras más, ofrecen paquetes para conformar un guardarropa profesional formal, y también casual, con precios económicos y sin sacrificar necesariamente la calidad.

Para las mujeres, tiendas departamentales como Suburbia o Marsel, así como otras, venden ropa formal y casual a buenos precios, que logran que una mujer luzca ejecutiva y exprese, a través de su vestimenta, cualidades como seguridad, profesionalismo y confianza.

Incluso, tanto para hombre como para mujer, es una buena idea tomar una consultoría en imagen personal,      que ofrecemos en nuestra empresa, donde encontrarás, específicamente, las prendas que de acuerdo a tu presupuesto te quedan bien, así como de acuerdo a las proporciones de tu cara y cuerpo.

Otra buena idea es asesorarse con un Personal shopper, quien te acompañará medio día o un día completo de compras y responderá a tus dudas, con base a un cuestionario previo para conocerte y saber qué es exactamente lo que necesitas y las ocasiones para lo que las vas a usar.

Reflexiona. Nunca antes había sido tan importante la imagen personal para “sobrevivir” una época de crisis, sin que parezca que, físicamente, la situación ya te sobrepasó, y las percepciones de tus clientes, jefes y colaboradores que trabajan contigo sean otras.

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